Es una tarde de diciembre como otra cualquiera calles frías y amenazantes de lluvia la gente corre a resguardarse en algún lugar esa misma tarde tres amigos en una habitación, ríen, hablan, tocan la guitarra....
Para algunos, esa tarde no tiene nada de especial, pero para mi esa habitación era el mejor lugar del mundo aunque solo fueran un par de horas me pude sentir segura en ese lugar donde todo lo que sucedía a nuestro alrededor no importaba solo estábamos nosotros tres, dos guitarras, un teclado y una tarde perfecta.
siento ponerme tan ... ñoña pero que le vamos a hacer chicos ya sabéis que yo soy una heavy de pacotilla.
Espero que podamos tener otra tarde como esa!!
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